miércoles, 8 de agosto de 2012

Porque permite Dios el sufrimiento?


Creo que esta pregunta está ligada al corazón de mucha gente que no conoce a Dios, pero también da vueltas en las cabezas de muchos cristianos de nuestras iglesias hoy en día. Y no está mal cuestionar, ya que solo preguntando se obtienen respuestas.

Como cristianos a veces podemos entender que haya sufrimiento en las vidas de aquellos que no conocen a Dios, pero cuando nos toca a nosotros nos sentimos confundidos.
Si te has formulado esta pregunta, presta atención y toma nota. Este último año Dios ha permitido gran sufrimiento en mi vida y en la de muchos de mis familiares, y lo que vas a leer es lo que Él me ha hablado. Por eso creo firmemente que Dios permite el sufrimiento en la vida del cristiano por muchas razones:




1) Para saber cómo son nuestros corazones verdaderamente. Dios está buscando hombres y mujeres fieles a Él, con un corazón dispuesto a obedecerle, porque Dios mira como un tesoro especial el corazón de aquel que se rinde sin reservas a Él.
“Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová está alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre.” Salmos 125.1-2 (RVR60)
Cuando estés en medio del valle de sombra de muerte, recuerda que es algo pasajero. Si estás firme en el Señor la tormenta pasará. Y algo muy importante que debes recordar: Dios está contigo antes, durante y después de la tormenta. Fíjate que el versículo 2 del salmo 125 dice que Jehová está alrededor de su pueblo AHORA y SIEMPRE. Nunca lo olvides, no importa cuán grande sea tu sufrimiento, Él ha prometido estar contigo “todos los días hasta el fin del mundo” Mateo 28.20 (RVR60)

2) Dios permite el sufrimiento para que aprendamos a dar gracias en todo. Muchas veces Dios quiere mostrarnos actitudes y pensamientos que no sabíamos que estaban en nosotros. De esta manera Él puede realizar los ajustes necesarios. Si estabas buscando la voluntad de Dios para tu vida, aquí está:
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5.17 (RVR60)
¿Qué te parece? ¿Verdad que no es tan fácil de hacer cuando enfrentamos un dolor amargo que nos paraliza por completo? Pero es la voluntad de Dios que le agradezcamos EN TODO, aun en el dolor.
Por eso la biblia habla del sacrificio de alabanza, porque lleva esfuerzo, tiempo y dedicación alabar a Dios cuando estamos viviendo una situación apremiante.
“Ofrezcan sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo.” Salmos 107.22
Dar gracias a Dios en todo momento te mantiene consciente de Su presencia y demuestra una fe profunda en Su persona y en Sus promesas.

3) Dios permite el sufrimiento para que nos demos cuenta que estamos en esta tierra de paso. En muchos pasajes de la biblia se nos exhorta a no aferrarnos a las cosas de este mundo, las cuales son temporales.
“Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios.” Colosenses 3.1-3 (NVI)
Recuerda que no estás en este mundo para acumular riquezas ni tampoco sobresalir de acuerdo a los estándares de la sociedad. Siempre ten presente que somos peregrinos y ciudadanos celestiales. Nunca te aferres a las cosas transitorias y pasajeras de este mundo.
Mira lo que dice Pablo en la segunda epístola a los corintios: “Las dificultades que tenemos son pequeñas, y no van a durar siempre. Pero, gracias a ellas, Dios nos llenará de la gloria que dura para siempre: una gloria grande y maravillosa. Porque nosotros no nos preocupamos por lo que nos pasa en esta vida, que pronto acabará. Al contrario, nos preocupamos por lo que nos pasará en la vida que tendremos en el cielo. Ahora no sabemos cómo será esa vida. Lo que sí sabemos es que será eterna.” 2 Corintios 4:17-18 (TLA)

C.S. Lewis dijo con respecto a esto: “Todo lo que no sea eterno, es eternamente inútil.”
Así que no te concentres en lo que se puede ver, sino en lo invisible, porque lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.

4) Dios permite el sufrimiento porque es para nuestro bien. Debemos recordar que todo… sí, aún lo que no entendemos, ayuda para bien:
“Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan.” Romanos 8.28 (TLA)

5) Dios permite el sufrimiento porque nos quiere hablar. En ciertas ocasiones es en la angustia y la tragedia cuando somos más sensibles a su voz. A veces estamos tan desconectados de Su presencia y de Su voluntad. Participamos en mil actividades, corremos de aquí para allá pero no tenemos una experiencia diaria con Jesús.
“Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.” Salmos 16.11
El tiempo de dolor es otra oportunidad que Dios te da para que le conozcas más de cerca y puedas experimentar el abrazo de tu Padre eterno que te ama.
En Su presencia experimentarás el gozo aun en medio del dolor y la paz que este mundo no puede comprender. Podrás decir como David: “Mi corazón se alegra, y se regocijan mis entrañas; todo mi ser se llena de confianza. ” Salmos 16.9 (NVI)

6) Dios permite el sufrimiento porque desea que experimentemos Su poder en nosotros. Cuando sufrimos y adoptamos la actitud de “yo puedo salir de ésta, a mí nada (ni nadie) me va a voltear”, estamos haciendo a un lado a Jesús, diciéndole: “yo puedo afrontar esta situación, no te necesito, hazte a un lado”.
Cuando el apóstol Pablo le pidió a Dios que lo librara de su sufrimiento, la respuesta de Dios fue la siguiente: “Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.” Así que Pablo dijo: “Por lo tanto,gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” 2 Corintios 12.8-10 (RVR60)

En vez de intentar salir adelante con tus propias fuerzas, pídele a Dios que te acompañe y te inunde con su gracia para que experimentes Su fuerza en medio de tu debilidad.
La compañía y el consuelo de Dios son más grandes que tu sufrimiento.
7) Dios permite el sufrimiento para darte otra oportunidad de confiar en Él. Si los médicos dicen “No podemos hacer nada”, entonces es tiempo de mirar hacia arriba.

“Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.” Salmos 121.1-2
Muchas veces no oramos hasta que llega el problema y la aflicción. Hay veces que el orgullo se apodera de nuestras vidas, pensamos que podemos hacerlo todo por nuestros propios medios.

El sufrimiento nos mantiene humillados dependiendo de su misericordia, para que podamos reconocer que “Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.”Salmos 100.3 (RVR60)
Ya sabes ahora por qué Dios permite el sufrimiento. Por favor no dejes esta sección hasta leer las preguntas que siguen.
Reflexiona acerca de tu actitud frente a la adversidad:
  • ¿Puedes decir que tu corazón está rendido por completo a Dios sin importar lo que pase?
  • ¿Eres capaz de levantar tu voz en agradecimiento aun a pesar del dolor?
  • ¿Tienes conciencia de que tu paso por esta tierra es temporal? ¿Cómo lo demuestras?
  • ¿Cómo te sientes cuando sucede algo que no entiendes? ¿Lo rindes delante del Señor o intentas buscar explicaciones?
  • Cuando sucede algo malo, ¿Buscas al Señor en oración?

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