miércoles, 12 de junio de 2013

21 Nombres de Dios y Su Significado




1) ADONAI, Significado: El Señor, Mi gran Señor. Aplicación: Dios es el Amo y Señor majestuoso. Dios es nuestra autoridad plena.




Referencias bíblicas: Salmo 8; Isaías 40: 3-5, Ezequiel 16:8; Habacuc 3:19.
Comentario: Adonai (plural) deriva del singular Adon (Señor). Este término se expresaba para reemplazar a YHWH (que se consideraba demasiado sagrado como para ser pronunciado).
2) EL, Significado: El fuerte. Aplicación: Él es más poderoso que cualquier Dios falso. Dios vencerá todos los obstáculos. Nosotros podemos depender de Dios.



Referencias bíblicas:Éxodo 15:2; Números 23:22, Deuteronomio 7:9 (Marcos 15:34).
Comentario: Aparece más de 200 veces en el Antiguo Testamento (incluyendo las formas compuestas). Nombre semítico genérico para Dios, utilizado por otras culturas para referirse a sus deidades. Él se emplea en nombres propios compuestos tales como Isra-el (el que lucha con Dios), Bet-el (casa de Dios), y El-iseo (Dios es salvación).
3) EL ELOHE ISRAEL, Significado: Dios el Dios de Israel. Aplicación: El Dios de Israel es totalmente distinto de todos los dioses falsos y es único; nadie es como Él.



Referencias bíblicas: Génesis 33:20; Éxodo 5:1, Salmo 68:8; Salmo 106:48
Comentario: Es el nombre del altar que Jacob (Israel) erigió después de su enfrentamiento con Dios y de la bendición de Dios sobre él (Génesis 32:24-30; Génesis 33:19,20).
4) EL EYÓN, Significado: El Dios Altísimo. Aplicación: Él es el Dios soberano en quien podemos colocar nuestra confianza. El Elyón tiene supremacía sobre todos los Dioses falsos.



Referencias bíblicas: Génesis 14:17-22; Salmo 78:35; Daniel 4:34 (Hechos 16:17)
Comentario: Melquisedec, el rey de Salem (Jeru “Salem”) y sacerdote del Dios Altísimo, se refirió en dos oportunidades a Dios como “El Elyón” cuando bendijo a Abraham.
5) ELOHIM, Significado: El Creador todopodero. Aplicación: Dios es el creador todo poderoso del universo. Dios conoce todo, crea todas las cosas y está en todas partes en todo momento. Es el plural de “El”.



jueves, 30 de mayo de 2013

Contemplando el rostro de Cristo (David Wilkerson)

Pablo habla de un ministerio que no requiere dones o talentos especiales, sino que debe ser asumido por todos los que han nacido de nuevo. Este ministerio es el primer llamamiento de cada creyente y ningún ministerio puede ser agradable a Dios a menos que nazca de este llamado. Estoy hablando del ministerio de contemplar el rostro de Cristo. Pablo dice: “Pero nosotros todos, con rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor” (2 Corintios 3:18 BTX). ¿Qué significa contemplar la gloria del Señor? Pablo está hablando aquí de adoración centrada y dedicada, el tiempo que se le da a Dios simplemente para contemplarle. Y el apóstol añade rápidamente: “Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio” (4:01). Pablo deja en claro que contemplar el rostro de Cristo es un ministerio al que todos debemos dedicarnos. La palabra griega para contemplando en el versículo anterior es una expresión muy fuerte. Indica no sólo echar un vistazo, sino “fijar la mirada.” Significa decidir: “No me moveré de esta posición. Antes de hacer cualquier cosa, antes de intentar lograr una simple meta, tengo que estar en la presencia de Dios.” Muchos cristianos interpretan mal la frase “contemplando como en un espejo.” Piensan en un espejo, con la cara de Jesús reflejándose a ellos. Pero eso no es lo que quiere decir Pablo aquí. Él está hablando de una mirada enfocada intensamente, como escudriñando algo con empeño a través de un vidrio, tratando de verlo más claramente. Tenemos que “fijar nuestros ojos” de esta manera, determinados a ver la gloria de Dios en la faz de Cristo. Tenemos que encerrarnos en el lugar santísimo con una sola obsesión: mirar tan intensamente y tener comunión con tal devoción, que seamos transformados. ¿Qué ocurre cuando un creyente contempla el rostro de Cristo? Pablo escribe: “Somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”(2 Corintios 3:18). La palabra griega para “transformación” aquí es “metamorfosis”, es decir transformado, transfigurado. Cada persona que con frecuencia fija su mirada intensamente en Cristo está siendo transformada. Una transfiguración está teniendo lugar. Esa persona está siendo continuamente transformada a la semejanza y el carácter de Jesús.